Leyendo a Juan Manuel Roca

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Juan Manuel Roca / ©Carlos Mario Lema

 

César Vallejo invita a una cena
César Vallejo
Invita a sus amigos a una cena.
Se pide ser puntual, traer pan y no usar collares
de granizo.
Hay suficiente frío en la alacena.
La voz anuncia que empieza a caer en París
un aguacero.
No le importe venir:
Los pronósticos del tiempo
No son los de la muerte.
Al fondo está el salón
Donde el tiempo raído del invierno,
O quizás los imprevistos, dejan ver
Tan sólo una pareja de silenciosos
Comensales: el poeta y su sombra.

Viste mejor la sombra que el poeta,
No se le ven los pliegues que han dejado en
el traje de su amigo,
París, los húmeros mal puestos, la lluvia,
El remoto viaje de Trujillo hasta Lima.
César Vallejo
Invita a sus amigos a una cena.
Se pide ser puntual, traer vino
Y no olvidar en casa su nómina de huesos.
Hay suficiente espacio, suficiente espacio en
su silencio.
La voz se hace más meliflua en la radio,
La voz que invita a los amantes a cubrir
De otra piel su desnudez.
Al otro lado de la noche
César Vallejo dibuja en los restos del café,
En su oscuro sedimento,

Al diluido hermano de juegos
Que tiene en el fondo del pocillo
los rasgos de la muerte.
Es otro juego al que regresa con su hermano
Miguel:
La muerte, como los niños, escamotea cuerpos
Cuando juega al escondite. Por algún recodo de la noche,
Vallejo busca a su hermano
En salones y zaguanes de otro mundo.
Ya no se oye la voz de la cantante
Y hay quien dice que la muerte toca el sol, toca la quena.
César Vallejo
Invita a sus amigos a una cena.
Se pide ser puntual,
Traer también al desconocido y su señora.

Hace más de muchos soles

Mi madre abría un libro
como dos alas para el vuelo.
A orillas de la noche
alguien prendía fuego a los candiles.
La tarde descendía hasta el patio
como si oyera un llamado.
Mi madre narraba la leyenda negra
del que huye del espejo,
caballero del polen cruzando nocturnas
tempestades.
Si ella cerraba un libro
era como si cerrara la casa
y sólo entraba al dormitorio la noche,
su callada voz llegada de tierras del asombro.
Mi madre cerraba el libro como una
adormidera,
y aún la perplejidad habitaba
al niño que fui hace más de muchos soles.
Cuando al sonido de cierta voz
en los umbrales del libro
los caballos de la guerra daban coces al cielo,
el galopero corazón
recorría el río de nieve de la cama,
la llanura blanca y silenciosa
que ascendía a la meseta de la almohada.
Mi madre cerraba el libro
como si cerrara la puerta de la casa.
En la penumbra del cuarto, una redada de
sueños me alumbraba.

 

Canción del que fabrica los espejos

Fabrico espejos:
al horror agrego más horror,
más belleza a la belleza.
Llevo por la calle la luna de azogue:
el cielo se refleja en el espejo
y los tejados bailan
como un cuadro de Chagall.
Cuando el espejo entre en otra casa
borrará los rostros conocidos,
pues los espejos no narran su pasado,
no delatan antiguos moradores.
Algunos construyen cárceles,
barrotes para jaulas.
Yo fabrico espejos:
al horror agrego más horror,
más belleza a la belleza.

En  Ciudadano de la noche. Un libro por centavos, Universidad Externado de Colombia, 2004

***

Juan Manuel Roca (Medellín,Colombia; 1946) Poeta, narrador, ensayista y periodista colombiano. Por 10 años fue coordinador y director del Magazín Dominical de El Espectador. En 1997 recibió el doctorado Honoris Causa en Literatura por la Universidad
del Valle.
Ha obtenido el II Premio Nacional de Poesía Eduardo Cote Lamus en 1975, el Premio Nacional de Poesía Universidad de Antioquia en 1979, el Premio Mejor Comentarista de libros Cámara del Libro en 1992, el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar en 1993 y el Premio Nacional de Cuento Universidad de Antioquia, en 2000. Libros de poesía publicados: Memoria del Agua (1973), Luna de Ciegos (1975), Los Ladrones Nocturnos (1977), Señal de Cuervos (1979), Fabulario Real (1980), Ciudadano de la Noche (1.ª ed.
1989), Pavana con el Diablo (1990), Prosa Reunida (1993), La Farmacia del Ángel (1995), Tertulia de Ausentes (1998) y Teatro de Sombras con César Vallejo (2002). Antologías de su obra: Antología Poética (Bogotá, Félix Burgos Editor, 1983), País Secreto (La Habana, Casa de las Américas, 1987), Luna de Ciegos (Medellín, Universidad de Antioquia, 1991), Luna de Ciegos (México, Joaquín Mortiz, 1994), Lugar de Apariciones (Bogotá, Ediciones Aurora, 2000), Los Cinco Entierros de Pessoa (España, Ediciones Igitur, 2001) y Arenga
del que Sueña (Bogotá, Instituto Caro y Cuervo, 2002). Libros de ensayos: Museo de Encuentros (Edit. Magisterio, 1995) y Cartógrafa Memoria (Universidad Eafit, 2003). Libro de cuentos: Las Plagas Secretas y otros cuentos (Universidad de Antioquia, 2001). Con el título de Korpens Tecken (Señal del Cuervo), se editó una antología de sus poemas en sueco, en traducciones de María Kallin. La Editorial Alfaguara publicó su novela Esa maldita costumbre de morir (2003).

 

 

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